Jabón de la abuela.

Hoy os traigo algo que poco tiene que ver con el cuidado del cabello, pero que si tiene mucho que ver conmigo.

Llevo un tiempo en el que intento ser mas consciente de la basura que genero y poco a poco voy cambiando hábitos para ser mas sostenible.

¿Sabéis el daño que causa el aceite que usamos en la cocina si no se recicla de manera adecuada? Se estima que una sola gota de aceite puede llegar a contaminar mil litros de agua, por eso es tan importante llevarlo a reciclar.

Una manera muy sencilla de reutilizarlo es hacer jabón para el hogar, nos servirá tanto para la colada como para la limpieza en general.

Se que a muchas personas les da miedo hacer jabón por tener que utilizar sosa cáustica, pero os aseguro que llevando a cabo unas mínimas medidas de seguridad y teniendo una poca de precaución no corremos riesgo ninguno.

Veamos primero los materiales y medidas de seguridad necesarios para hacer nuestro jabón de manera segura:

  • Guantes, si te da mucho respeto puedes usar de estos que son mas largos y gruesos.
  • Mascarilla, quien no tiene ahora una en casa?
  • Materiales de plástico resistente al calor (como puede ser una jarra o palangana), una lengua de gato(espátula de silicona)y una batidora.
  • Realizar el proceso en un sitio aireado, como al lado de una ventana, balcón o terraza, si no debajo de la campana extractora.
  • Un molde para el jabón, si no tienes puedes usar un brick de leche limpio, también necesitaremos un trapo de cocina para taparlo.
  • Esto probablemente nunca tengas que usarlo, pero ten cerca una botella de vinagre por si hay algún accidente, la sosa es muy alcalina y la acidez del vinagre evita quemaduras mayores, pero como te digo no vas a tener porqué usarlo nunca.
  • No usar nunca materiales de aluminio o cobre, estos reaccionan con la sosa.

Ahora que ya tenemos claro que materiales vamos a necesitar veamos los ingredientes:

  • 650g. de aceite reciclado y colado, que no tenga residuos, en mi caso de oliva.
  • 252g de agua destilada.
  • 98g. de sosa cáustica.

Como veis los ingredientes son pocos y sencillos, tanto el aceite como el agua pesarlos en gramos y no en litros.

Procedimiento.

Lo primero que vamos a hacer es la lejía, para ello nos iremos a un sitio ventilado y pondremos el agua en un recipiente, tipo jarra que resista temperaturas altas, cualquiera que podáis meter en el microondas os sirve.

Nos pondremos la mascarilla y los guantes y si lleváis gafas ya sea de vista o de sol mejor, y añadiremos la sosa cáustica al agua poco a poco, siempre en este orden, la sosa al agua así evitaremos salpicaduras, y removemos con la lengua de gato de manera suave hasta que se disuelva la sosa, veréis que tarda muy poquito y que coge mucha temperatura, es completamente normal debido a la reacción que hace.

Una vez en este punto yo dejo la jarra con la mezcla enfriándose en un sitio ventilado un buen rato, hasta que su temperatura es “temperatura ambiente” para que el aceite y la lejía estén a una temperatura similar.

Si no teníamos el aceite filtrado es el momento, no tiene que tener residuos. Pondremos el aceite en una jarra (teniendo en cuenta que tiene que coger el aceite, la lejía y una batidora) o directamente en una palangana de plástico resistente, yo en lo personal os recomiendo una jarra de estas medidoras o de batidora que son anchas, así la batidora coge entera y no tenemos riesgo de salpicaduras.

Añadimos la mezcla de agua y lejía al aceite poco a poco y removemos con la lengua de gato(si no tenéis podéis usar una cuchara de madera,pero con la lengua de gato después podremos abarrer bien el recipiente para no desperdiciar producto) con movimientos suaves y una vez esté mezclado metemos la batidora y empezamos a batir, tenemos que batir hasta obtener “la traza” tranquilas, os pongo una foto, la traza es la textura idónea para enmoldar, sabremos que hemos llegado cuando al levantar la batidora podamos hacer dibujos con el jabón que cae.

Es el momento de enmoldar ya tenemos nuestro jabón listo y solo tiene que endurecer, si tienes un molde perfecto y si no en un brick de leche que hayas limpiado sirve sin problema, una vez en el molde lo tapamos con un trapo de cocina para que le de calor y dejamos reposar alrededor de 1 día, si es invierno quizás algo mas, tiene que endurecer pero que puedas cortarlo una vez desmoldado, usa un cuchillo afilado sin sierra.

Limpiamos los utensilios con los guantes puestos.

Ahora solo hay que esperar 30 días para que el jabón pueda usarse, el proceso de saponificación ha terminado y nuestro jabón es seguro, si tienes la piel delicada y desmoldas sin guantes puede que llegue a picarte un poquito, pero ya no va a causarte ningún daño. En estos días terminará de evaporar el agua y endurecerá para un buen uso de el.

Pasado el tiempo ya puedes usarlo para lo que quieras en el hogar, yo lo voy a rallar en parte y lo usaré para las compresas de tela o para quitar alguna mancha antes de hacer la colada.

Os animo a probarlo, teniendo en cuenta el orden al mezclar los productos, los utensilios y temperaturas no hay ningún problema no tenéis que tener ningún miedo, simplemente hay que tener precaución 🙂

Es muy satisfactorio reutilizar algo que tiraríamos para crear un producto tan útil.


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1 comentario en “Jabón de la abuela.”

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